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dimecres, 30 de juny del 2010

¡¡ Cobárde, Pecadór¡¡

    Llevamos cerca de 6 años desde que nuestro ilustrísimo y apreciado alcalde suspendió las licencias de obras en can Canyamars, no le tembló el pulso al firmar los sucesivos decretos, pues la suspensión la ha ido renovando mediante decretos en cada proyecto nuevo.  
 

     Una reparcelación física implica necesariamente una suspensión de licencias, ya que en la  reparcelación, se es dueño de un porcentaje del total y no de una parcela en concreto, luego al finalizar el reparto se adjudican las parcelas resultantes  y una vez finalizados los motivos que dieron lugar a la suspensión ya se puede edificar.
 

 

    La inscripción del proyecto en el registro de la propiedad y por lo tanto la suspensión de las licencias tiene una duración máxima de tres años, se entiende que es tiempo más que suficiente para efectuar con todas las garantías los trabajos necesarios, esto empezó por el 2005 y estamos en el 2010.  
 

    Aquí ya han tenido que pedir y pagar la prorroga, la agotaran y seguiremos con más agujeros de los que teníamos al principio, un esfuerzo en balde.  
 

    En nuestro caso la reparcelación solo es económica, no se trata de  una reparcelación física (muy difícil en un lugar tan edificado) donde se tengan que crear las calles y las zonas verdes, aquí todo eso ya estaba parcelado en el inicio, por que, de no ser así, quienes autorizaron la creación de la urbanización y firmaban su reparcelación en cada segregación cometerían un delito muy grave.  
 

    Podemos comprobar en nuestras escrituras, como nuestras propiedades ya lindan con la calle o la zona verde, por lo que, al iniciarse  estas reparcelaciones por el ayuntamiento, las calles y zonas de servicios ya estaban totalmente definidas y de acuerdo con el urbanismo vigente.   
 

    Otra prueba de ello es que hasta la reparcelación muchas parcelas ya tenían la condición de solar puesto que se les daba licencia de obras con su expediente que se aprobaba en un pleno y posteriormente se les dotaba de su cedula de habitabilidad, su luz, su teléfono y sus servicios, señal inequívoca que reunían todos los requisitos necesarios y es que de no ser así quienes lo autorizaran también cometerían un delito grave.  
 

    Una reparcelación económica solo busca la asignación de un coeficiente para repartir unos costes en función de un criterio establecido.  
 

    No disponíamos de ese coeficiente como no lo tienen en can Figueres o en Can Massuet, o en Dosrius, el motivo es tan sencillo como que no era necesario, el coeficiente se podía haber asignado fácilmente  al iniciar la promoción y no se hizo porque no tenia sentido,  la obligación de urbanizar era del promotor, que se comprometió formalmente a no repercutir nunca ni al ayuntamiento, ni a los futuros propietarios el coste de urbanizar (el documento esta en los archivos municipales), sin ese compromiso no le hubieran autorizado la urbanización.   
 

    Para asignar  ese coeficiente en la reparcelación no es necesario efectuar ninguna modificación física, se trata tan solo de una hoja de calculo donde están los datos de todos los propietarios con un coeficiente asignado (la reparcelación que tenemos es fundamentalmente eso)  , la suma de todos es el 100%, las modificaciones de unos afectan a los otros ( lo que paga de menos Pedro, lo pagara  de mas Juan) modificando esta hoja de calculo, nunca sobre el terreno,  ni se modifican tampoco los derechos de sus parcelas que son las que han tenido desde el principio.  
 

    Para hacer esto no es necesario ninguna suspensión de licencias de obra, no tiene ningún sentido, se trabaja en el registro, en el derecho y en la hoja de calculo pero ninguna propiedad se ve afectada mas que en la carga que se le asigna y por lo tanto no hay ningún motivo que impida que dentro de la legalidad y el planeamiento vigente, una persona pueda hacer reformas en su cocina, iniciar un negocio o construirse su vivienda, no hay ningún motivo, ninguno.     
 

    Podría justificarse la medida en un inicio cuando no se disponían de todos los datos y se desconocía la realidad en su totalidad, pero a la que han dispuesto de más información, la suspensión de las licencias dependía de la voluntad del firmante que firmaba la reparcelación añadiendo a continuación la suspensión de obras en actos diferenciados, señal que no lo llevaba implícito.  
 

    Durante estos cinco largos años que llevamos así, algunas familias se han roto, los problemas económicos provocados por el error de apostar por un proyecto de vida en Canyamars han provocado discusiones y peleas entre los miembros de la pareja, otras familias han optado por el alquiler, a la espera de poder hacerse la casa de sus ilusiones, con los muebles en un almacén y viviendo provisionalmente en un lugar que no les gusta pero, como que les decían en el ayuntamiento que no tardarían mucho en dar licencias, ( y era de esperar que así fuera) han ido pasando los años y los niños que eran pequeños, hoy son casi adolescentes, su niñez de jugar en la calle no pudo ser, tal vez en otra vida, con otro alcalde.  
 

    Otros han malvendido la parcela y no he sabido mas de ellos, algunos con mas medios encontraron una casa en otro municipio mas serio y la parcela ya la venderán cuando la ocasión sea mas favorable, somos muchas las personas perjudicadas por una decisión arbitraria y por la ineficacia de una persona que no ha sido capaz de resolver un problema que se resuelve con normalidad y transparencia en los demás municipios.  
 

    Empresas que invirtieron cientos de millones de pesetas aquí, arruinadas, el pueblo se quedó sin comercios ni servicios que podrían haber sobrevivido con el gasto de los trabajadores de la construcción, gasto que les viene muy bien entre semana, el mismo ayuntamiento también perjudicado que ha dejado de cobrar licencias ibis e impuestos estos años.  
 

Un desastre, innecesario.  


    Ahora, cercanas unas elecciones en las que precisa imperiosamente que depositemos en la urna muchas papeletas con su nombre, tiene la necesidad de efectuar unas obras en el consultorio de cancanyamars, cuentan con que la memoria de la gente es corta y el día de las elecciones tiene que estar todo bien, los demás días van tirando de  excusas y promesas pero ahora hay que dar una mano de pintura para que lo rancio huela a nuevo al menos los días previos de introducir la papeleta.    
 
Ahora, donde dije digo, digo Rodrigo

 

    Pues bien todas las excusas y argumentos de experto y entendido que nos daba a las asociaciones, a las familias o empresarios que venían a pedirle que concediera licencias, que parecía que pesaba sobre nosotros una maldición ancestral o un ángel con una espada flamígera fuera a arrasar el pueblo si nos daba una licencia, ahora nada de eso tiene importancia, hay que olvidarlo, ahora él necesita hacer obras para asegurarse un cargo y las hace sin licencia.
 

Tendrá todas las de la ley pero esta feo, muy feo. 


    Y para que no este claro, y poder embrollarlo todo,  le da licencia de  obras a una vivienda de la calle Mayor en can Canyamars, POR FIN, con las mismas leyes, con las mismas circunstancias, a este afortunado vecino después de 6 años SI,


    Hasta ahora, al que se quería reformar la cocina o el baño le decía “no puedo, no puedo”.  Al que se quería construir la valla le insistía “no puedo, no puedo”, al constructor apurado le repetía “no puedo, no puedo”, si pedías tapar agujeros en las calles “ no puedo, no puedo, no puedor ” repetía incansable cual Chiquito, de las licencias,  cuantas veces lo hemos escuchado.


    Ahora que tiene al ayuntamiento con  el agua al cuello económicamente ya no le hacen ascos a los dineros de las licencias de can Canyamars, ahora, si puedo, ahora hay excepciones.  
 


    Sin publicidad, sin explicaciones, sin un criterio definido y claro.


Es el mas puro y rancio estilo caciquil cutre casposo en la larga tradición española, a ti si y a ti no, por que a mi me da la gana, porque soy el que mas manda, luego se buscan las justificaciones, las excusas, las excepciones, las leyes y todo lo que haga falta.  

“ Te das cuen”