
Leo en “el full” de propaganda que edita y reparte el ayuntamiento, dentro del apartado proyectos en marcha (el nuestro también, esta en marcha, aunque sea en marcha atrás, por lo tanto lo incluye), continuando con una tradición de una década ya tiene un apartado fijo dedicado a can Canyamars, en otras ocasiones calificado como el mayor problema del municipio, aquel que se iba a solucionar pronto en anteriores ediciones.
Entre otros párrafos que comentaremos mas adelante, hay uno que destacaría por lo que tiene de mala uva y de ejemplo del talante con el que nos tratan, dice lo siguiente:
Un cop sigui ferm en via administrativa el projecte de reparcel.lacio, l’Ajuntament de Dosrius podrá aixecar la suspensio de llicencies i donar les llicencies d’obres al sector, pero tambe cal dir que s’haura de pagar o fer un aval per la quantitat que el projecte de reparcelacio hagi adjudicat a la parcel-la on es vulguin fer les obres. En concepte d’urbanitzacio.
Es decir que una vez acabado el proyecto de reparcelación y como que la solución va para muy largo, el ayuntamiento podrá (si nos portamos bien) levantar la suspensión de licencias, eso si, el que quiera hacer obras tendrá que pagar o presentar un aval por las cantidades que le asignen en el proyecto, no se fía un pelo de nosotros.
No tiene bastante con poner una nota al margen en el registro que hipoteca la propiedad, no tiene suficiente garantía con la parcela y en caso de construir con la garantía añadida de la vivienda, que les tiene que hacer ingresar el importe del proyecto de obras o hacerles pagar un aval al banco durante vaya usted a saber cuantos años.
Es humillante y vergonzoso para una persona que se quiera arreglar la cocina, que quiera iniciar un negocio o construir una vivienda, después de esperar mas de nueve años, que le obliguen ahora a depositar la fianza de unas obras que no son de su responsabilidad, que son de responsabilidad municipal, que no sabe ni cuando las harán, ni cuanto costaran, ni siquiera sabe si las llegaran a hacer, por la única razón de vivir en un lugar o en otro.
El polígono B lleva en cooperación desde 1984, hay gente esperando que el ayuntamiento les solucione un problema más de 25 años. Se imaginan a alguien pagando un aval desde entonces, es que a nadie se le cae la cara de vergüenza.
Esto que sugiere, que va a continuar el abandono que nos tiene sometido el ayuntamiento hasta el punto en que el valor de las propiedades va a caer tan bajo que no van a cubrir ni los gastos de urbanización ¿
Desconozco el motivo, no se si tiene que ver la procedencia del anterior alcalde o la bulla que le dan las asociaciones de aquí, el caso es que en mi opinión se esta sometiendo a Canyamars a un abandono que mas parece castigo que desidia y en especial a los de la urbanización en la que vivo a un ensañamiento enfermizo y patológico.
Ilustro la entrada con unos fotogramas de “un Canyamars de película” que tanta gracia hace a algunas personas y tanta pena nos da a otras.